Cómo funciona

Facturar es tan fácil como mandar un audio.

Dile a Deva lo que acabas de hacer y ella te prepara la factura: legal, con VeriFactu dentro y lista para cobrar. Esta página es el recorrido entero, paso a paso — sin trucos de feria.

Hazte Pionero — gratis hasta 2027

Un trabajo, cero papeleo:
del aviso al banco.

Para que no vuelvas a hacer facturas de noche.

Ya no se te escapa ningún aviso

Te llaman para un trabajo. Lo apuntas en Deva en dos toques — cliente, día y hora — y a otra cosa. Sin libretas que se pierden en la guantera ni papeles sueltos en el salpicadero. Cuando llegue el día, la cita está ahí, con todo lo del cliente a un toque.

Lo dices, ella lo redacta

Al acabar, pulsa el micrófono y habla como hablas. Deva entiende qué es «el termo» o «el bono» porque conoce el vocabulario de tu profesión — y si un día no pilla algo a la primera, lo corriges y se acuerda para siempre. Te deja el borrador desglosado y exacto. Tú revisas y apruebas. Nada sale sin tu visto bueno.

  • «Factura a Manolo: cambiar el termo, 380.»
  • «Bono de 5 sesiones para Marta, 200.»
  • «Mantenimiento web de junio para la tienda, 150.»

Sale legal, con VeriFactu dentro

Al emitir, la factura nace sellada, numerada sin huecos y con su código QR: cumple el reglamento VeriFactu (RD 1007/2023) desde hoy, aunque a ti no te obligue hasta 2027. Tú tranquilo: VeriFactu ya no es tu problema. A tu cliente le llega por WhatsApp o correo como un enlace limpio donde la ve y, si quiere, descarga el PDF.

¿Quieres entender lo de VeriFactu? Te lo contamos sin jerga →

Se cobra (sin que persigas a nadie)

Tu cliente abre el enlace y paga con tarjeta en el acto; tú ves el «te han pagado» en tu pantalla. ¿Que es una cuota, un bono o una iguala? Lo autoriza una vez y el cobro sale solo cada mes. ¿Que se le olvida pagar? El recordatorio lo manda Deva, educadito. Tú no llamas a nadie.

El mejor regalo para tu gestor

«Hasta puede que te invite a un café.»

Tu gestor tendrá un portal gratuito con todo ordenado. Adiós a la caja de zapatos con tickets arrugados a final de trimestre: tu gestor entra con su acceso (gratis, de verdad) y se descarga tus libros limpios y exportables. Tú trabajas, Deva ordena los papeles, y tu gestor deja de perseguirte por WhatsApp cada trimestre.

Dudas de uso

Y si te queda alguna, están todas aquí.

¿Y si no tengo cobertura donde trabajo?

Deva funciona sin conexión: agenda, clientes, presupuestos y gastos, en un sótano o en mitad del monte. Al volver la señal, se sincroniza sola. Solo la voz necesita internet — sin ella, tecleas y Deva hace el resto.

¿Tengo que configurar yo algo de Hacienda?

No. Deva viene con la normativa española puesta y el cumplimiento VeriFactu va en segundo plano, automático del todo.

¿Me entenderá con mi acento, hablando rápido?

Está hecha para entender el español tal y como se habla, con los términos de tu profesión. Y si un día patina con una palabra, la corriges y no vuelve a fallarla.

¿Puedo hacer presupuestos antes de la factura?

Claro, y es el mismo gesto: lo dictas, al cliente le llega un enlace, lo firma con el dedo desde su móvil, y al firmarlo se convierte en factura con un toque.